Trabajar con Hilde durante el desarrollo de mi producto físico fue realmente un regalo. Lo que tanto aprecié fueron las sesiones individuales a las que podía recurrir una y otra vez, especialmente porque proceso creativo para mí es cualquier cosa menos lineal.
Cada vez que me atascaba un momento o perdía el hilo de las cosas, Hilde sabía exactamente el preguntas correctas plantear. No para darme respuestas, sino para ofrecerme espacio. Para crear aberturas, nuevas direcciones para hacerlo visible o aportar claridad al enredo de ideas.
Ella es enormemente práctica y, al mismo tiempo, muy intuitiva. Hace que las cosas sean visuales, tangibles, para que no solo las pienses, sino que también las sientas. Ella percibe con precisión cuando algo no va bien, incluso cuando yo mismo pensaba que iba por el camino correcto. Ella refleja amorosamente cuando quiero decidir demasiado con la cabeza, mientras que mi proceso pide sentir, frenar y confiar.
Gracias a Hilde, he podido conectarme una y otra vez con lo que realmente golpeado para mí y para el producto. Y eso vale oro.